Qué documentos necesitas en 2025 para comprar tu casa sin sorpresas
Imagina esto: estás a punto de firmar las llaves de tu nuevo hogar. Esa emoción que te recorre el cuerpo, la ilusión de empezar un nuevo capítulo… pero, justo antes de sentarte ante el notario, algo no cuadra. Un papel que falta, un dato que no coincide, una deuda oculta. De repente, la ilusión se transforma en preocupación.
No dejes que esto te pase a ti.
Cuando compras una casa, no solo estás adquiriendo un espacio físico, estás comprando seguridad, tranquilidad y un sueño construido con esfuerzo. Pero, para que todo salga bien, necesitas tener bien en la mano la documentación correcta.

¿Qué documentos son los protagonistas de esta historia?
Primero, tienes que tener a mano tu DNI o NIE. Sí, parece obvio, pero créeme, sin esto no avanzas ni un paso.
Luego están las escrituras originales. Son como la historia de la casa, sus capítulos previos, que cuentan quién la ha tenido y cómo ha llegado hasta ti.
Pero eso no es todo. La nota simple es tu mejor aliada para confirmar quién es el dueño real y si la casa tiene alguna carga pendiente, como hipotecas o embargos que podrían complicarte la vida.
Y hablando de hipotecas, si la casa aún tiene una, necesitarás el certificado de deuda pendiente para saber exactamente qué queda por pagar. Y si la hipoteca ya está pagada pero no cancelada, ojo con el certificado de deuda cero, para evitar que la carga siga apareciendo en los papeles.
¿Sabías que también debes pedir el certificado de estar al corriente con la comunidad de propietarios? Imagina llegar y descubrir que debes varios meses de gastos comunitarios. Mejor asegurarse, ¿no?
Y no olvides el certificado de eficiencia energética. Desde 2019 es obligatorio y dice mucho de la casa, no solo para ti, sino también para el planeta.
Por último, pero no menos importante, el recibo del último IBI. Ese pequeño papel que confirma que los impuestos están al día.
Antes de firmar: revisa y no te la juegues
No firmes sin revisar la nota simple con lupa. Que el vendedor sea el verdadero dueño es la base de toda la historia.
Si la casa está en un edificio, es fundamental echar un ojo a los estatutos de la comunidad. Así evitas problemas con normas internas o gastos inesperados.
¿Y el contrato de arras?
Es ese pacto previo que protege tanto a comprador como a vendedor. Tenerlo te da seguridad para dar ese primer paso con confianza.
Finalmente, aunque no es obligatorio, un vistazo a los suministros (agua, luz, gas) puede salvarte de facturas atrasadas que nadie quiere.
Para saber mas: Sede de Registradores